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Laura Peña | 30 de marzo de 2026

Tejer la palabra, vestir la memoria

Apertura del ciclo de talleres comunitarios en la casa comunal del Cabildo Inga Musurrunakuna — Mocoa, Putumayo

En el marco del proyecto "C7654-2026”, apoyado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes a través del Grupo de Concertación y Estímulos - Programa Nacional de Concertación Cultural, se celebró nuestro Kusikui Puncha en el resguardo Musu runakuna

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1. La esencia de la preparación

Antes del Kusikui Puncha, nuestro carnaval del año nuevo inga, el resguardo Musurrunakuna se preparó con ocho talleres comunitarios: cuatro de lengua inga y cuatro de vestuario tradicional. Fueron 16 horas de encuentro intergeneracional en las que niños, jóvenes, mujeres y mayores volvieron a la chagra, a la casa de remedio, al territorio y a la maloca para reavivar lo propio.

Esta cápsula recoge esa preparación espiritual y cultural que nos dejó listas para recibir la fiesta. No fueron clases: fueron encuentros donde el saber pasó del dedo al dedo, del ojo al ojo, del corazón al corazón.

2. Vestuario tradicional: la ropa propia también es palabra

Cuatro talleres, dos horas cada uno, sumando ocho horas de trabajo comunitario en abril de 2026. Diez participantes — niñas, jóvenes y mujeres adultas — se reunieron en la casa de la mayora tejedora, en el patio comunal y en la maloca para reaprender la chumbi (faja), la cusma (blusa), la pacha (falda), la corona y los collares de chaquira.

La metodología fue sencilla y antigua: mirar a la mayora tejer, escuchar la historia del tejido, hacer con la aguja y, al final, vestir la ropa propia.

◆ Las manos que tejieron antes y las que tejen hoy ◆

Celina Medidas

Taller 1 — La mayora Sandra Peña toma las medidas del cuerpo.

Celina Medidas Cintura

Taller 4 — Cierre con tambor y vestido tradicional en la maloca.

Ninos Jugando

Taller 3 — Niñas y jóvenes enhebrando chaquiras juntas.

Laura Gobernadora

Mujeres del resguardo armando hualcas de colores tradicionales.

Cuatro talleres, cuatro pasos

Taller 1 — Tejido y medidas (3 de abril): conocimos las prendas tradicionales y la mayora Sandra Peña tomó las medidas de cada participante.

Taller 2 — Colores e hilos (10 de abril): la mayora compartió el significado del rojo, el negro, el amarillo, el blanco, el azul y el verde.

Taller 3 — Bordado y chaquiras (17 de abril): bajo la guía de Lizandro Mojomboy y Sandra Peña, cada participante enhebró su hualca de chaquiras.

Taller 4 — Vestirnos de inga (24 de abril): cierre con tambor, danza en círculo y compromiso colectivo de usar la pieza tradicional en las fiestas del cabildo.

3. Detalles del arte: aguja, hilo y chaquira

El bordado y el enhebrado de chaquiras son técnicas finas que requieren paciencia y precisión. En los talleres aprendimos que cada puntada cuenta una historia del territorio, y que el color no es decoración: es palabra.

Tejidos

Detalle: una mano joven aprendiendo el primer gesto antiguo de enhebrar la aguja. “El dedo aprende del dedo; el conocimiento se pasa por contacto, no por explicación.”

4. Lengua inga: la palabra viva del pueblo

En paralelo, cuatro encuentros comunitarios de dos horas — ocho horas en total — llevaron la lengua inga al lugar donde siempre vivió: la chagra, la casa de remedio, el camino del territorio y la fiesta. Los mayores fueron los maestros; los niños y jóvenes aprendieron haciendo, mirando, sembrando y cantando.

Las palabras no se memorizaron en cuaderno: se sembraron con la mano, se tomaron con el anduche, se pintaron en letreros del resguardo y se cantaron alrededor del fogón.

Cuatro encuentros, una sola voz

Chagrapi (en la chagra): la lengua sembrada con la tierra.

Ambi wasipi (en la casa de remedio): la lengua del aliento y el corazón.

Llaktapi puriskakuna (caminando el territorio): letreros pintados en inga por todo el resguardo.

Kusikui Puncha (la fiesta del reencuentro): cantos y agradecimientos a la Pachamama.

5. La chagra como escuela

El primer encuentro de lengua inga, Chagrapi, llevó a los niños a la huerta comunitaria. Allí los mayores nombraron en lengua cada planta, cada herramienta, cada gesto. Sembrar, deshierbar y cosechar se volvieron clase viva.

◆ Aprender en la huerta — donde nacen las palabras ◆

Tabla1

Niñas reconocen las plantas que crecen en la chagra del resguardo.

Tabla2

Cada planta tiene un nombre en inga; la mayora lo enseña con la mano.

Tabla3

La emoción de descubrir las flores y nombrarlas en lengua propia.

Tabla4

Las niñas también trabajan: la chagra es de todos y de todas.

Tabla5

Sembrar y deshierbar — minga intergeneracional en la chagra.

Tabla6

Caminar el territorio nombrando cada lugar en lengua inga.

6. Mini glosario inga que aprendimos

Algunas de las 25 palabras básicas que se sembraron en los talleres y que las familias se llevaron a casa como compromiso de hablar.

alpa

tierra

chagra

huerta

tarpui

sembrar

yaku

agua

minga

trabajo comunitario

ambi wasi

casa de remedio

taita

padre / médico tradicional

sungu

corazón

samai

aliento

pagrachu

gracias

taki

canto

tushui

danza

Pachamama

Madre Tierra

7. Lo que dejaron los talleres

Estos ocho talleres no fueron una actividad más: fueron el camino espiritual para llegar al Kusikui Puncha vestidos, nombrados y enraizados. Cada hualca tejida, cada palabra sembrada, cada letrero pintado nos preparó para recibir el año nuevo inga sabiendo de dónde venimos.

Agradecemos a las mayoras, mayores y taitas que entregaron su tiempo y su palabra, y al Ministerio de Cultura por acompañar este proceso de fortalecimiento cultural del pueblo Inga Musurrunakuna.

“La ropa propia abraza; cuando se viste, el cuerpo recuerda quién es.”

Laura Peña

Gobernadora

Es una joven entusiasta y apasionada por los procesos comunitarios, dedicada a la reconstrucción y fortalecimiento de su comunidad desde un enfoque de unidad y sostenibilidad. Su amor por la naturaleza y los animales inspira su trabajo en proyectos que promueven la protección ambiental, la transmisión de saberes ancestrales y el bienestar colectivo. Laura cree firmemente en el poder de la colaboración para superar los desafíos, guiando a su comunidad hacia un futuro lleno de oportunidades y esperanza.